Pastoreo en Red

medioambiental

Pastoreo en Red: Cuando el ganado también es un ingeniero del paisaje

En los valles y montañas por donde discurre la red eléctrica, el pastoreo tradicional se convierte en una fuerza regeneradora. Iniciativas como Pastoreo en Red impulsan la biodiversidad, previenen incendios y devuelven equilibrio al territorio, uniendo energía, naturaleza y vida rural.

El pastoreo ha sido, durante siglos, una forma de comprender y habitar el territorio. Más que un oficio, representa un equilibrio natural entre el ser humano y su entorno. Tradicionalmente, cabras, ovejas y vacas han sido fuente de alimento, abrigo y sustento, pero su aporte va mucho más allá de lo productivo, y quizá haya pasado desapercibido el enorme servicio ecológico que desempeñan estos animales. Una labor silenciosa que lleva generaciones cuidando del paisaje ya que, al pastar, limpian los montes y reducen la vegetación, dispersan semillas que regeneran la flora autóctona y mantienen abiertos senderos y vías pecuarias que, sin su presencia, quedarían ocultos bajo la maleza. El paso de un rebaño por una ladera deja rastro, pero es un rastro fértil, pues moldea el paisaje, favorece y dispersa la biodiversidad y contribuye a la salud de los ecosistemas.

Partiendo de este contexto, surge Pastoreo en Red, una iniciativa de Red Eléctrica que ha convertido a los rebaños en auténticos equipos de limpieza natural, demostrando que la ganadería extensiva puede ser una aliada clave en la conservación del territorio. La propuesta es sencilla y eficaz pues aprovechan el pastoreo para mantener los espacios bajo los tendidos eléctricos limpios de vegetación, integrando un método tradicional en un reto actual.

Colaborar para regenerar

La coordinación entre todos los actores es clave para que un proyecto así avance con éxito. Es aquí donde entra en juego Ramiro Palacios, responsable de la empresa Agrovidar, que colabora con Red Eléctrica en la gestión técnica del proyecto. Su papel consiste en conectar a pastores, técnicos y administraciones, asegurando que el proceso sea eficiente y respetuoso con los ecosistemas. «Lo que tenemos que hacer es tan grande que aquí no sobra nadie» afirma Ramiro. Detrás de Pastoreo en Red hay un procedimiento minucioso que comienza con el análisis del territorio visitando la zona de tendido eléctrico para identificar qué tipo de vegetación existe, cuál es su estado y qué posibles dificultades pueden surgir a la hora de introducir el pastoreo. Después, se realizan vuelos con dron para obtener datos precisos del terreno: densidad de la vegetación, volumen de biomasa, vigor de las plantas, accesos y zonas de riesgo.

Ramiro Palacios
Responsable de la empresa Agrovidar
Ramiro Palacios: «El pastoreo no es dejar animales y ya está, es una herramienta de gestión del territorio que, bien planificada, aporta beneficios duraderos»

Esta información permite diseñar una intervención ajustada a las necesidades reales del entorno. Con los datos sobre la mesa, Agrovidar busca una explotación ganadera cercana y dispuesta a participar. A partir de ahí, se elabora conjuntamente el Plan de Pastos, un documento que define los elementos clave como el tipo y número de animales, el periodo mínimo de pastoreo, la rotación por parcelas o las medidas de seguimiento ambiental necesarias para evaluar el impacto. Este plan garantiza que el proceso sea beneficioso tanto para el ecosistema como para la ganadería involucrada. A lo largo del proyecto, se monitoriza la evolución del terreno para comprobar si se están logrando los objetivos de reducción de biomasa, mejora del suelo, aumenta la biodiversidad o se recuperan especies vegetales de interés. «El pastoreo no es dejar animales y ya está, es una herramienta de gestión del territorio que, bien planificada, aporta beneficios duraderos» comenta Ramiro.

El ganado como herramienta sostenible

Rosana Álvarez y Arsenio Fernández son propietarios de una explotación ganadera de vacas. Ella, abogada de formación, reconvertida en ganadera, y él, ganadero y expresidente de la Asociación de Ganaderos Montaña de León, han dedicado los últimos años a demostrar que el campo también puede innovar. Conscientes del poder de trabajar conjuntamente, fueron de los primeros en apostar por esta iniciativa, convirtiéndose en referentes para otros ganaderos de la zona. «Hay muchísimos compañeros que me preguntan si pueden participar. Aquí no sobra nadie. Si no lo intentamos, no lo vamos a conseguir» afirma Arsenio. Y es que en palabras de Rosana: «Más que un trabajo, esto es una filosofía de vida». Con Pastoreo en Red, han encontrado una forma de innovar y demostrar que la sostenibilidad forma parte del objetivo de mantener viva la montaña.

Rosana Álvarez y Arsenio Fernández
Propietarios de una explotación ganadera de vacas
Rosana Álvarez: «Más que un trabajo, esto es una filosofía de vida»

Aunque la imagen del pastor con su rebaño sigue asociándose a un rol anclado en el tiempo y, a menudo, masculino, la realidad del campo está cambiando. «La mujer es la pieza fundamental del medio rural», afirma Rosana, que reivindica el papel femenino como motor de transformación, innovación y arraigo. Cada vez más mujeres lideran explotaciones ganaderas, introducen mejoras, profesionalizan la gestión y apuestan por modelos sostenibles que conectan tradición y futuro. La tecnología también empieza a formar parte de su día a día, y en el marco de este proyecto, se están introduciendo herramientas innovadoras como corrales digitales, el empleo de drones provistos de cámara multiespectral y la instalación de localizadores GPS en algunos ejemplares de cada rebaño. Este enfoque innovador mejora la calidad de vida y fomenta la igualdad de oportunidades en el medio rural, impulsando el relevo generacional y la incorporación de mujeres a la actividad ganadera. «La tecnología en nuestro trabajo es una parte fundamental. Estamos seguros de que la conservación de la fauna y flora pasa por la tecnología» afirma Arsenio.

Arsenio Fernández: «La tecnología en nuestro trabajo es una parte fundamental. Estamos seguros que la conservación de la fauna y flora pasa por la tecnología»

El valor de un territorio vivo

Lo que empezó en 2019 en Calahorra (La Rioja) de la mano de un ganadero local, Jesús García, ‘Monín’, y sus «ovejas bombero», se ha extendido por parte del país, desde León hasta Asturias, demostrando que la colaboración entre personas, naturaleza e infraestructuras puede transformar el paisaje y la vida de quienes lo habitan. Para Beni Rodríguez, gerente de la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga, el impacto del pastoreo en el entorno es muy importante: «La ganadería es la arquitecta del paisaje» afirma Beni, consciente de que la presencia del ganado ha devuelto el equilibrio a praderas y montañas, y continúa: «La ganadería es fundamental para la economía del país, y es muy importante que empresas como Redeia apuesten por la conservación y cuidado de la naturaleza». Y es que la colaboración entre Red Eléctrica, Agrovidar, los pastores y las administraciones locales es una historia de confianza mutua donde se aporta la experiencia técnica, el conocimiento del terreno o la capacidad de coordinar un objetivo común.

Beni Rodríguez
Gerente de la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga
Beni Rodríguez: «Este proyecto, que empezó siendo pequeño, ha ido creciendo y no esperábamos que generara resultados tan positivos, tanto en la vertiente económica como en la social y la ambiental»

El reconocimiento internacional no se ha hecho esperar. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha señalado Pastoreo en Red como uno de los 21 ejemplos de solución basada en la naturaleza a nivel mundial, capaz de dar respuesta simultánea a desafíos ambientales, sociales y económicos. Los muestreos y datos recopilados en los últimos años respaldan sus beneficios: en las zonas pastoreadas se ha registrado una mayor presencia de artrópodos, mariposas, polinizadores y unidades florales respecto a las áreas sin pastoreo. Esto confirma al ganado como un vector clave para el aumento de la biodiversidad y está transformando los tendidos de Red Eléctrica en auténticos corredores ecológicos. «Este proyecto, que empezó siendo pequeño, ha ido creciendo y no esperábamos que generara resultados tan positivos, tanto en la vertiente económica como en la social y la ambiental», afirma con satisfacción Beni. La iniciativa se ha consolidado como una práctica de referencia y Red Eléctrica ha extendido la experiencia pionera de La Rioja y León hasta Asturias, donde unos 800 animales de ocho explotaciones contribuyen al mantenimiento de la vegetación bajo las líneas eléctricas en el concejo de Cabrales. El impulso de esta visión se conecta con un reconocimiento aún mayor, ya que la FAO ha declarado la Montaña de León como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), por su sistema agroforestal y ganadero, clave para su seguridad alimentaria local y ejemplo vivo de armonía entre actividad humana y naturaleza. El éxito de Pastoreo en Red se alinea con el espíritu de mantener vivo el territorio sin agotarlo, apoyándose en el conocimiento que ya estaba allí. En un momento en el que la conservación del medio rural parecía ir en retroceso, esta iniciativa ofrece un relato distinto donde personas y naturaleza pueden trabajar juntas para regenerar lo que creíamos perdido.

Historias para verlas y vivirlas

Te invitamos a ser parte de este movimiento, a reflexionar sobre los retos que enfrentamos y a unirte en la búsqueda de soluciones que activen un cambio real.

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